Mi lirio

Dulce nana de bebé, mi ángel perdido

te siento muy cerca, inhalo tu aliento.


Tu corazón conmigo, alumbra el paso de lo incierto

Amor carnal, tu breve vida sostuvo mi esperanza

susurro mi dolor y te anhelo a gritos.


Si te pudiera abrazar te lloraría a mares

pero el vacío en mi vientre me recuerda que espere.


Sé que estás, a cada paso me cuidas

Labor invertida por mi realidad fatal.


Dios te acuna, yo te canto, tú me invitas

a ser paciente y sanar los daños en esta vida.


Mi lirio bendito, espérame ante todo

para besar tus ojos, oler tu aroma y sentir tu piel.


El olvido no borró la profunda herida

de mi oquedad colmada de mentiras y engaños.


Te perdí por mi inocencia y soledad temprana

aun ahora convierto la desdicha en lejana 

para escuchar tu carcajada limpia sin rencor ni maldad.



Comentarios

Entradas populares de este blog

Dulce olor a algodón

Si yo te diera mi amor