Los domingos

Domingos de soledad,

me despierto en armonía,

os vivo con tibieza.


Traedme vientos de paz,

calor de corazones puros,

oración de sabiduría.


Domingos eternos

no olvidéis que sois los elegidos

de una semana espectante,

para reposar en vosotros

lo que está por llegar.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Mi lirio

Dulce olor a algodón

Si yo te diera mi amor