Ay el amor, ese volcán de mis entrañas
Ay el amor, esa locura que permanece
Dame tu fuerza ante amenaza de guadañas
se mi guía cuando el frío aparece.
¿Tiempos dorados dónde os encondéis?
¿Acaso la calma no llegará a mi realidad?
Tiembla mi mente, mientras los sueños ardéis
Ante la furia impronta de las marcas de maldad.
Busco salidas, lloro en silencio sordo
Ansío libertad y recuperar mi derecho
los golpes me arrastran a hondo pozo
grito al eco que no me rompa el pecho.
Corazón latiente ondea tu son de paz
lucha tu tormento con apoyos nobles
llegará un día en que te bañe la mar
y el amor florezca, recio y fuerte cual roble.
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