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Mostrando entradas de marzo, 2026

Yo te miro

Cada otoño yo te miro y a lo lejos vislumbro auroras de tristeza y soledad Cada otoño yo te busco y despejo esa duda que tu ausencia marcó mi pesar. Si te cuento cómo sigues, veo astenia cabizbajo, sonrisa hueca, tez dolorosa si te observo analizo, con tu venia desde aquí te lanzo suspiro rosa. Pasan años, ríos, lagos, tormentas, rayos pero nada transforma tu matiz ausente desde aquí te honro con eternos halagos que la calma, el amor y el sol colmen tu mente.

Quizás es mi alma

Siento un ardor en el pecho, quizás es mi alma roza las espinas de mi ser, la siento herida susurro un grito desgarrado, respira calma a pesar de errores pasados, la veo erguida. En días fríos se acurruca en mi corazón mi sangre ardiente templa su vibrante tiritar Si se agolpan recuerdos hermosos sin ton ni son remolinos de sus emociones la hacen llorar. Cuando el sol la deslumbra en días de verano se expande armoniosa y luce puro furor nada en el mundo la hará sonreir en vano es posible que dude, pero verás rojo rubor. Mi alma sencilla camina sin prisa, valiente por los caminos de la vida a veces borrados surca los ríos sortea la intensa corriente y descansa en lo profundo de brazos amados.

Mi cielo turgente

Heno, alfalfa, trigo. No sabría diferenciar el olor. Siento la humedad en mi piel y la brisa acaricia de soslayo mi pelo.  Observo el horizonte y sonrío. Mi cuerpo se conecta a esta tierra que tantos recuerdos hermosos me ha regalado.  Montañas violetas, cielo nítido y turgente. Escucho los insectos revolotear junto a mi y mascullo para mis adentros mi emoción.  Hay lugares que nos nutren y nos alumbran. Mi nido, mi refugio, mi cueva. La siento cerca del alma y me calienta el corazón cada vez que tiembla.  Mi Soria ferviente, te tento presente. No olvido lo que me has dado y regresaré a ti para descansar la eternidad en tu cuna de alegría y candor.

Dulce junco florido

Dulce junco florido, perla rosada de las corrientes un año más la primavera colorea el fluir con tu candor. El sol fortalece tus raices y las aguas te nutren de vida. Mi mirada se posa sobre tu manto de aroma. Te mimo desde la orilla sabiendo que el río te mece. Observo tu crecer y tu risa con la gracia de un cantar. Sostienes cada día con holgura y te dejas por el agua abrazar. La madre tierra te cuida con su esmero para darte toda la fuerza y amor que yo no sostuve y le cedí. Sabedora de su capacidad de criarte y colmarte cada día con besos, canciones y oraciones que te hagan feliz. Con mi corazón roto solté tu mano para con certeza regresar en un tiempo no muy lejano y así remediar esta etapa tan angosta y sostenerte y amarte con lazos que nunca más cederán.

Dame tiempo y vida

Huelo a cerrado, aun sostengo la maleta las tinieblas alumbran mi nuevo hogar abro ventanas, sacudo el polvo la veo pequeña sin recibir su cuidar.  Hojas mustias, tronco hueco moho invasivo, tierra yerma. Suspiro y observo su decadencia inerte Retiro lo muerto y la nutro con humedad. Un rayo alumbra su esqueleto angosto lo tiñe de ocre y alimenta su salvia. Su lecho mullido sostiene su raiz un delicado tallo un gusano envolvía. Sonrío aliviada al observar un verdor un pronóstico de cambio de cese de agonía  con dulzura susurro, dame tiempo y vida tu esplendor sera fruto de darte mi amor. 

Mi lirio

Dulce nana de bebé, mi ángel perdido te siento muy cerca, inhalo tu aliento. Tu corazón conmigo, alumbra el paso de lo incierto Amor carnal, tu breve vida sostuvo mi esperanza susurro mi dolor y te anhelo a gritos. Si te pudiera abrazar te lloraría a mares pero el vacío en mi vientre me recuerda que espere. Sé que estás, a cada paso me cuidas Labor invertida por mi realidad fatal. Dios te acuna, yo te canto, tú me invitas a ser paciente y sanar los daños en esta vida. Mi lirio bendito, espérame ante todo para besar tus ojos, oler tu aroma y sentir tu piel. El olvido no borró la profunda herida de mi oquedad colmada de mentiras y engaños. Te perdí por mi inocencia y soledad temprana aun ahora convierto la desdicha en lejana  para escuchar tu carcajada limpia sin rencor ni maldad.

¿Podemos cambiar dinámicas milenarias?

  8 de marzo de 2026, día de la mujer ¿De dónde nace una estructura social que se divide y ramifica en estratos donde la sumisión y el poder entran a definir la forma de relacionarnos? ¿Cómo es posible que un animal social y colaborativo adopte roles donde el veneno, el ansia de control y el miedo a perder, forme parte intrínseca de un pensamiento inconsciente, que se engrana y fortalece a lo largo de los siglos, sin que nadie pare a cuestionarse si esto es de verdad lo que queremos? Compañeros o enemigos. ¿Qué somos? El miedo, esa emoción tan poderosa y eficaz, se ha convertido en un motor de acción. Actúa desde todos sus prismas para manifestar tendencias y formas de gestionar nuestra realidad. ¿De qué tenemos miedo? De no pertenecer. De salirnos de la ecuación. De nos ser vistos. De no ser amados. De no ser libres. De sufrir. De no ser creídos. De morir. ¿Quién sostiene este hilo conductor? Los poderosos que saben que han llegado a ese lugar desde lugares inciertos, ...