Dulce nana de bebé, mi ángel perdido te siento muy cerca, inhalo tu aliento. Tu corazón conmigo, alumbra el paso de lo incierto Amor carnal, tu breve vida sostuvo mi esperanza susurro mi dolor y te anhelo a gritos. Si te pudiera abrazar te lloraría a mares pero el vacío en mi vientre me recuerda que espere. Sé que estás, a cada paso me cuidas Labor invertida por mi realidad fatal. Dios te acuna, yo te canto, tú me invitas a ser paciente y sanar los daños en esta vida. Mi lirio bendito, espérame ante todo para besar tus ojos, oler tu aroma y sentir tu piel. El olvido no borró la profunda herida de mi oquedad colmada de mentiras y engaños. Te perdí por mi inocencia y soledad temprana aun ahora convierto la desdicha en lejana para escuchar tu carcajada limpia sin rencor ni maldad. https://suno.com/s/isGWD7FMCuX9ihnX
Comentarios
Publicar un comentario