A mis hijos

El regalo más poderoso que me dio la vida

fue el que me descubrió el amor de madre

sentir la ternura que un aroma inspira

ruge mi leona que jamás decae.


Corazón latiendo al ritmo de un aliento

alma que reposa entre sus dulces manos

mis pequeños retoños conmigo os siento

transito mis batallas hasta el añil ocaso.


A mi lado tres guerreras de sentir profundo

en el cielo junto a Dios dos pequeños amados

con vosotros no hay dolor, no me ahogo ni hundo

me lleváis de la mano, como ángeles alados.


Mujeres de mi vida caminad descalzas

frente alta, sonrisa sincera, abrazo fuerte

sentid rayos del sol que siempre abraza

a madre viva cerca y más alla de la muerte.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Mi lirio

Dulce olor a algodón

Si yo te diera mi amor