El abrazo malva
Lluevo, trueno y caigo sobre tu tronco
fuerte,
roble centenario que calma mi miedo al
dolor.
Noble guerrero nunca dudes de atreverte
a sostener en tus ramas nuestro nido con sudor.
Crezco grácil y suave, amapola gris de jardín.
Mi haz ligero llora versos de fantasmas y
delirios.
Tú entras en la rueda, reja de encierro de
colibrí
para luchar con fieras, dragones y dinosaurios.
Rostros teñidos de un destino marcado,
salgamos del camino de riscos del pasado
Saco mi armadura de debajo de mi falda.
Descansa tu pecho en un abrazo malva.
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