Hogar de nácar


Sigo huellas antiguas que me llevan

hacia espuma salada repleta de vida.

Calmo mi cuerpo con el frío de la mar,

tomo la caracola irisada, perla cautiva.

 

Cantan sirenas con coronas de alhelís,

ecos del mar que en mi oído reposan.

Corrientes de océanos, caricias para mí,

concierto de ballenas azules y mariposas.

 

Siento la sangre calentar mis venas.

camino hacia lo hondo, buscando el albor.

Nado con delfines hacia tierras ajenas,

hogar de nácar, lecho de nuestra unión.

 

 

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