El ocaso
El ocaso de mi vida se acerca,
sutil con paso lento que acaricia el
terciopelo del jardín
Sabe a dulce sabor de cerezas y melocotón,
luces tenues, horizonte claro, aroma de jazmín.
El ocaso de brotes verdes y fuertes raíces
de mi viña
Dibuja luces y sombras como bosque de
laureles y hayas
entre recuerdos de amor y dolor, de
pámpanos y sarmientos
que curan y calman el rastro lejano de
mis heridas.
El ocaso trae silencios, se presenta liviano
e incierto
de segundos y latidos de almas compañeras
Siento en mi piel el abrazo de la brisa
marina, la espuma de mar,
los saltos de olas, llegó el atardecer, bajó la marea.

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